Nuestras células escuchan
constantemente a nuestros pensamientos y se ven cambiados por ellos. Un ataque
de depresión puede causar desastres en nuestro sistema inmunológico; enamorarse
puede fortalecerlo.
La desesperación y la falta
de esperanzas aumentan el riesgo de sufrir ataques cardiacos o contraer un
cáncer, acortando así la vida. El gozo y la satisfacción nos mantienen
saludables y prolongan la vida.
El recuerdo de una tensión,
que es sólo una brizna de pensamiento, libera el mismo torrente de hormonas
destructivas que la tensión en sí.
El Dr. Deepak Chopra, en su
libro Cuerpos sin edad, Mentes sin tiempo
comenta lo siguiente: “Como la mente influye sobre todas las células del
cuerpo, el envejecimiento humano es fluido y cambiante; puede acelerarse, demorarse,
detenerse un tiempo y hasta revertirse. Cientos de descubrimientos de las tres
últimas décadas han verificado que el envejecimiento depende del individuo en
un grado mucho mayor del que ha soñado nunca.”
Su cuerpo responde a la
manera como usted piensa, siente y actúa. Esto con frecuencia se denomina la
conexión mente y cuerpo. Cuando usted está estresado, ansioso o enojado, su
cuerpo trata de decirle que algo no anda bien. Por ejemplo, una presión
arterial alta o una úlcera estomacal podría desarrollarse después de un evento
particularmente estresante, tal como la muerte de un ser querido. Las
siguientes pueden ser señas físicas de que su salud emocional está
desbalanceada:
- Dolor de espalda
- Cambio de apetito
- Dolor en el pecho
- Estreñimiento o diarrea
- Resequedad en la boca
- Cansancio excesivo
- Malestares y dolores generalizados
- Dolores de cabeza
- Presión sanguínea alta
- Insomnio (dificultad para dormir)
- Mareos
- Palpitaciones, es decir, una sensación de que su corazón late aceleradamente
- Problemas sexuales
- Sensación de "falta de aire"
- Tensión en el cuello
- Sudar
- Malestar estomacal
- Subir o bajar de peso
La mala salud emocional
puede debilitar su sistema inmune haciendo que a usted le den más resfriados y
otras infecciones durante épocas emocionalmente difíciles. Además, cuando usted
se siente estresado, ansioso o perturbado, puede no cuidar de su salud como
debiera. Puede no sentir deseos de hacer ejercicio, comer comidas nutritivas o
tomar el medicamento que su médico le prescribe.
Algunas personas abusan del
alcohol, tabaco u otras drogas de abuso para tratar de sentirse mejor. Esta,
obviamente no es la salida adecuada para ninguna parte. Un abrazo,
Xavier