lunes, 3 de agosto de 2015

Un acto de amor...



Un nuevo mes está disponible ante nosotros una vez más. Independientemente de que si Julio terminó como queríamos, (en mi caso no, estuve con una faringitis), lo importante es que contamos con nuevas posibilidades de ser diferentes, hacer nuevas y mejores acciones y tener entonces los nuevos y mejores resultados que buscamos.

A veces toca reorganizar los planes para ajustarlos cuando hay un imprevisto, pero la meta sigue estando en pie, ondeando cual bandera para no ser perdida de vista.

Un nuevo mes nos da la oportunidad de trabajar en nuestras áreas de mejora, sean emocionales, mentales o físicas, y nos pone en camino de ser mas respetuosos, comprensivos, amorosos, confiables, disciplinados, puntuales, organizados, en fin; lo que sea que estemos buscando y queriendo lograr.

Una acción que estoy practicando y se las comparto es el de aprender sobre situaciones que otras personas viven, aunque personalmente no las vaya a vivir. El entender a ese observador distinto al mío me da la oportunidad de prepararme para una conversación basada en el respeto, no en los juicios que tan fácilmente disparamos por doquier.

Entender no significa que voy a creer en sus creencias o a tomar su estilo de vida, solo significa escuchar y comprender su estructura, qué lo llevó y lo mantiene pensando, actuando, y comportándose como se comporta. Desde ahí puedo acompañarlo y lograr el verdadero sentido del Coaching que es acompañar a alguien a lograr una meta o a solucionar un problema. No le impongo mis creencias ni lo juzgo porque no se parece a mi, lo respeto y lo acompaño en lo que el o ella necesitan.

Y a veces lo más complicado es justamente eso, ESCUCHAR sin estar pensando en aconsejar, sin sacar mis creencias propias a compararlas y ver si son mejores o no. Es un regalo, un acto de amor muy profundo a ese ser humano.

Todos necesitamos ese simple acto de amor. Si no lo recibes, bríndalo tú primero.

Un abrazo,

Xavier

miércoles, 14 de enero de 2015

¿PUEDEN MIS EMOCIONES AFECTAR MI SALUD?



Nuestras células escuchan constantemente a nuestros pensamientos y se ven cambiados por ellos. Un ataque de depresión puede causar desastres en nuestro sistema inmunológico; enamorarse puede fortalecerlo.

La desesperación y la falta de esperanzas aumentan el riesgo de sufrir ataques cardiacos o contraer un cáncer, acortando así la vida. El gozo y la satisfacción nos mantienen saludables y prolongan la vida.

El recuerdo de una tensión, que es sólo una brizna de pensamiento, libera el mismo torrente de hormonas destructivas que la tensión en sí.

El Dr. Deepak Chopra, en su libro Cuerpos sin edad, Mentes sin tiempo comenta lo siguiente: “Como la mente influye sobre todas las células del cuerpo, el envejecimiento humano es fluido y cambiante; puede acelerarse, demorarse, detenerse un tiempo y hasta revertirse. Cientos de descubrimientos de las tres últimas décadas han verificado que el envejecimiento depende del individuo en un grado mucho mayor del que ha soñado nunca.”

Su cuerpo responde a la manera como usted piensa, siente y actúa. Esto con frecuencia se denomina la conexión mente y cuerpo. Cuando usted está estresado, ansioso o enojado, su cuerpo trata de decirle que algo no anda bien. Por ejemplo, una presión arterial alta o una úlcera estomacal podría desarrollarse después de un evento particularmente estresante, tal como la muerte de un ser querido. Las siguientes pueden ser señas físicas de que su salud emocional está desbalanceada:

  • Dolor de espalda
  • Cambio de apetito
  • Dolor en el pecho
  • Estreñimiento o diarrea
  • Resequedad en la boca
  • Cansancio excesivo
  • Malestares y dolores generalizados
  • Dolores de cabeza
  • Presión sanguínea alta
  • Insomnio (dificultad para dormir)
  • Mareos
  • Palpitaciones, es decir, una sensación de que su corazón late aceleradamente
  • Problemas sexuales
  • Sensación de "falta de aire"
  • Tensión en el cuello
  • Sudar
  • Malestar estomacal
  • Subir o bajar de peso

La mala salud emocional puede debilitar su sistema inmune haciendo que a usted le den más resfriados y otras infecciones durante épocas emocionalmente difíciles. Además, cuando usted se siente estresado, ansioso o perturbado, puede no cuidar de su salud como debiera. Puede no sentir deseos de hacer ejercicio, comer comidas nutritivas o tomar el medicamento que su médico le prescribe.
Algunas personas abusan del alcohol, tabaco u otras drogas de abuso para tratar de sentirse mejor. Esta, obviamente no es la salida adecuada para ninguna parte. 

Un abrazo,
Xavier